Una furgoneta fue de viaje del 25-30 julio a Ginebra, París y Verdún.  Un viaje rápido pero completo y muy interesante.  El día 25 se pasó viajando desde Barcelona hasta Ginebra (Suiza) donde nos quedamos en un centro en el que nos atendieron genial. Al día siguiente tuvimos la suerte de visitar la ONU pudiendo ver sus principales salas y entendiendo su papel como organización internacional. Después visitamos el centro de Ginebra, del cual cabe destacar el chorro Jet d’Eau y la catedral calvinista.

Por la tarde nos pusimos en marcha hacia París y nos fuimos a ver la torre Eiffel, como veis en al fotografía. Al día siguiente aprovechamos la mañana para ir a visitar la catedral de Notre Dame y dar un paseo por el Sena y la zona centro de París. Además pudimos estar al final de la mañana en la iglesia de la Milagrosa. Ya por la tarde visitamos la Bastilla y la iglesia de la Madeleine, entre otras cosas. En el Louvre disfrutamos de obras famosas como La Gioconda, La Venus de Milo, La libertad, La balsa de la medusa… por la tarde, primero subimos a la Torre Eiffel y más tarde fuimos al barrio de Montmartre, característico por ser una zona de artistas además de por tener la Basílica del Sacré Coeur, desde donde hay unas vistas fantásticas de la ciudad de París.

Al día siguiente, por fin… muy temprano, salimos hacia Verdún. Por el camino paramos en Reims para disfrutar de la Basílica de Saint-Remi y la catedral que son dos iglesias reconocidas como patrimonio de la humanidad. Después proseguimos el camino y llegamos a Verdún donde antes de comer vimos una réplica de un búnker y de trincheras de la Iª Guerra Mundial. Tras la comida fuimos a ver un monumento y un documental en honor a los caídos de la guerra por Francia. Esa noche culminamos la convivencia con una cena en un asador de carne. A la mañana siguiente ya salimos hacia España acabando con un viaje fantástico.

Como siempre vale la pena destacar la buena organización, el buen ambiente y las risas propias de estas convivencias. Apenas nos conocíamos entre nosotros cuando empezamos el viaje, sin embargo, ¡qué fácil fue conectar con todos!