Día de trabajo duro. Aquí hay mucho que hacer. Eso sí, nos lo estamos pasando en grande. Se ha creado un clima muy bueno entre los que estamos en el campo de trabajo.Hay 4 grupos, que nos vamos rotando para los trabajos y los encargos (poner y recoger la mesa, basura, orden etc)..

Para ir al orfanato hemos de andar un poco menos de media hora. Es increíble atravesar todo el Eastland de Nairobi. Impresiona. Al principio da un poco de miedo porque son todo caminos de tierra, via de tren, y mucha mucha gente en las calles de un lado a otro cargando cosas a la espalda, vendiendo cosas etc. Motos esquivando gente por caminos llenos de barro. Y niños en uniforme corriendo de un lado a otro. Vacas y perros sueltos. Música en la calle. etc. La situación es de mucha pobreza. Y mucho caos. Pero los blancos somos siempre bienvenidos porque ellos nos identifican con los misioneros que siempre les han ayudado. Mientras íbamos por la calle nos llamaban “MUSSUNGUS”, que significa blanco y nos saludaban chocando el puño en plan yankee. Algunos se hacen fotos con nosotros.

Además de la persona que nos acompaña (Mosses) siempre también vienen con nosotros algunos estudiantes de la escuela que tienen 17-20 años. Ayer vienieron David, Sesmo y Weasly. Son chicos que viven en el barrio de Eastland y no tienen mucho. Las conversaciones con ellos son muy enriquecedoras. Además, los chavales se van haciendo amigos de los estudiantes de Eastlands. Hoy jugaremos a fútbol con algunos de ellos. Aquí de lunes a viernes el colegio en donde dormimos funciona como siempre y esto está lleno de chicos y profesores con los que vamos intercambiando experiencias. Después de pasear por las clases y que los niños nos recibieran con sus cantos nos pusimos a trabajar. Antes de pintar todo el sótano había que lijarlo. Así que nos pasamos toda la mañana lijando las paredes. Fue un trabajo duro, pero todos lo chicos (y los mayores) trabajamos a tope. El jefe de obra solo habla suajili y para comunicarse con él utilizamos a uno de los estudiantes. El jefe le dice en suajili algo y el estudiante nos lo transmite en inglés. Y para decirle nosotros algo al revés. Hay faltas de comunicación muy divertidas.

Por la tarde comida y todos a cavar en la zanja. Los chicos de la escuela se van apuntando al trabajo y nos enseñan a utilizar el poco y la pala. Se ríen de nuestra torpeza con las herramientas, pero poco a poco vamos mejorando.