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Alguns testimonis d’antics residents

Monterols es uno de esos sitios de los que duele irse. Llegue desde Madrid a este incríble colegio Mayor que tanto me ha ayudado en mis estudios pero a la vez ampliándome los horizontes de una manera inimaginable. Todo, desde las tertulias culturales hasta los partidos de fútbol estaban llenos de formación y de amistad con todos los que venían por Monterols. Me llevo un recuerdo inborrable y una experiencia para mis nuevas tierras.

Javier Ortin. Estudiante de ingeniería en Tallinn University of Technology

Tuve la gran suerte de vivir dos años en Monterols… Bueno, realmente estuve solamente uno, pues en mi segundo año nos tuvimos que trasladar a otra sede temporalmente por las reformas que se hicieron ese curso. Fueron dos años estupendos, llenos de excursiones, ratos de tertulia, música, celebraciones, convivencias y sobre todo horas de estudio intensas ¡Y también campañas electorales para escoger Decano! Yo tuve el honor de ser escogido Vicedecano en ambas ocasiones. Pero lo mejor de todo, sin duda alguna: la gente con la que conviví y compartí esos dos inmejorables años.

 

Lluis Montuenga, Economia UPF

Recuerdo con mucho cariño los años que pasé en Monterols, pero si algo echo realmente de menos son las tertulias culturales de los jueves por la noche. Cada semana contábamos con un invitado de prestigio de los más variados ámbitos laborales y culturales, que venía para charlar un rato con nosotros y transmitirnos su experiencia: periodistas, políticos, agentes deportivos, empresarios, artistas, publicistas… Un programa de tertulias que amplió mucho mi visión del mundo y de las personas, y que recomendaría a cualquier estudiante universitario.

Javier Gallostra, 4º de Ingeniería Industrial

Carrer de Corint nº 3. Llamo al timbre de la que va a ser mi casa por un año. Me abre un colegial con una sonrisa y me ayuda a llevar las maletas mientras me explica lo magnífico que es vivir en el Mayor: tertulias, actividades formativas, nuevos amigos, mucho estudio, deporte… Llegamos a mi habitación. 405. Me deja sólo para que me instale y yo me asomo pensativo por la ventana abierta. En ese momento no me hacía la menor idea de la aventura que acababa de comenzar. Ahora vivo muy lejos de Monterols, pero con frecuencia se me va allí el pensamiento y revivo tantos buenos recuerdos grabados a fuego en mi memoria. De todo lo que viví entre esos muros, lo mejor fue forjar unas amistades que sé que van a durar para toda la vida.

Juan Luis Ruiz-Tagle. Estudiante de ingeniería de telecomunicaciones en el Kungliga Tekniska Högskolan (Royal Institute of Technology) en Estocolmo

Mi estancia en Monterols fue de dos años, los cuales están llenos de recuerdos imborrables. Uno de ellos y que me costará olvidar son los divertidos discursos que pronunciaron los candidatos a ser Decanos del Colegio Mayor durante mi primer año. Y como no de los divertidísimos shows que organizabamos cada cumpleaños de los residentes.  Canciones de mucho nivel, trucos de magia, obras de teatro, monólogos  pruebas de lo más divertidas.

Ignacio Fernández (Estudiante en el último curso del Grado de Educación Primaria)